¿Pueden ser las ciudades un símbolo del poder de una elite?
La historia de ciudades como Mohenjo-Daro, que prosperó sin monumentos grandilocuentes, y Asjabad, símbolo contemporáneo de ostentación arquitectónica, revela que la arquitectura es un lenguaje de poder que puede expresarse de forma discreta o imponente. Mientras la monumentalidad ha servido tradicionalmente para reforzar jerarquías, en Neusus Urban defendemos un modelo donde el valor reside en la sostenibilidad, el uso de materiales reciclados y la creación de espacios inclusivos, demostrando que una ciudad puede proyectar su grandeza cuidando del planeta.